13 enero, 2017

Lo importante, es a quien le vendemos.

Lo importante, es a quien le vendemos.

Pocos entienden ese sentimiento, lleno de compromiso, tolerancia, responsabilidad… No importa a qué hora llamen o escriban, su voz, sus palabras, nos llenan de las más inexplicable felicidad, saber que ellos nos necesitan, que somos los que podemos resolver sus problemas o sus inquietudes, aunque a veces parezcan ilógicas y ver sus rostros llenos de emoción cuando reciben lo que les prometimos, es el resultado que confirma que hicimos muy bien nuestro trabajo.

Somos vendedores profesionales, a quienes la vida nos dio la oportunidad de conocer invaluables seres: nuestros clientes, y de crear con ellos una relación basada en el respeto y en la confianza. Gracias al cliente hemos logrado que los sueños comiencen a hacerse realidad, vivimos para servirles y ellos nos permiten vivir cada vez mejor

Cuidemos nuestros clientes, mantenerlos puede ser difícil, pero conseguirlos puede ser más complejo.

Debemos escucharlos, entenderlos, ofrecerles la mejor solución e innovar, pues no podemos pensar que como antes funcionó una estrategia, siempre será igual.

El mercado cambia y los competidores evolucionan, por eso las estrategias deben estar enfocadas en aprender a conocer a nuestros clientes antes que la competencia y a actuar más rápido sobre este conocimiento que nuestros competidores.

Lo más importante de cualquier empresa son los clientes: concentrémonos a quien le vendemos y entendamos que todos los productos y servicios terminan siendo iguales. Los clientes ahora compran soluciones y experiencias, pues ya dejaron de comprar productos.

Publicado en: Estrategia